Thursday, November 03, 2005

Día de Muertos: Un poco de Historia, Costumbres y el tan popular Halloween.

La celebración a los difuntos en nuestro país tiene su origen desde tiempos prehispánicos, en donde nuestros antepasados consideraban a la vida y a la muerte como una unidad y como la transición hacia algo mejor. Ejemplos como los Aztecas que celebraban dicha fiesta al inicio de la temporada de cosecha, compartiendo así hasta con los difuntos el gran banquete que marcaba el fin de la escasez y los Nahuas que consideraban como el fin último del hombre la muerte, como lo menciona un poema de Netzahualcóyotl: “…somos mortales, todos habremos de irnos, todos habremos de morir en la tierra…”.

En la actualidad dicha celebración conserva parte de esa influencia centenaria, fusionada con la religión y las costumbres de otros países. Ahora el 1 y el 2 de noviembre celebramos a Todos los Santos y a los Fieles Difuntos, y es una tradición que bien puede significar desde tristeza por los seres perdidos, hasta fiesta e incluso burla.

Para recordar a las personas que se encuentran en el más allá, los mexicanos abarrotan los panteones (que ironía, hay tumbas que todo el año se encuentran abandonadas y es en estas fechas cuando se llenan de flores y papelitos multicolores). Incluso familiares se reúnen toda la noche al rededor de la tumba para hacerle compañía al difunto, que según la creencia popular, en estas fechas regresan para convivir con los vivos.

Pero al espíritu de un familiar que falleció no se le puede recibir con las manos vacías, es por ello que se preparan ofrendas, las cuales contienen además de flores (primordialmente el cempasúchil), velas, papel picado, las calaveritas (de azúcar, amaranto y/o chocolate) y una foto del difunto, las cosas que a esa persona tanto le gustaban como alguna prenda, cierta comida en especial, o determinada bebida, pues se cree que sus espíritus llegan a la ofrenda y disfrutan al alimentarse con la esencia de las cosas que con tanto cariño y respeto se le prepararon para satisfacerlo y recordarle cuanto lo querían; cada celebración puede variar dependiendo de la región y el estado de la República en donde se lleve a cabo.

Que sería de estas fechas sin la tradicional Hojaldra o también conocida como Pan de Muertos, en sus dos presentaciones: cubierta con azúcar o con ajonjolí. Con tamaños tan diversos y con una forma redonda, éste alimento acompaña a muchas familias a la hora de la cena.
En México se respeta mucho a la muerte pero al mismo tiempo nos burlamos de ella poniéndole apodos como la flaca, calaca, huesuda, dentona o parca. Incluso mediante las calaveritas de dulce, “nos comemos” a muerte, y no sólo eso también podemos encontrar piñatas, recortes de papel o muñecos que representan a la muerte.

Además de celebrar los días 1° y 2° de noviembre, una costumbre que cada día toma más fuerza entre los mexicanos, en especial los niños, es el Halloween, que originalmente era una tradición de origen celta pero que ha sido adoptada por los estadounidenses, que siendo los reyes de la comercialización se han encargado de difundirlo a todo el mundo. Celebrado el 31 de octubre, la costumbre de decorar las casas y disfrazarse se da, ya que los celtas consideraban que ese día las leyes del espacio-tiempo se suspendían, lo que permitía a los muertos regresar a la tierra; como los vivos no querían ser poseídos por ellos, apagaban las luces de sus casas para que los espíritus no se quedaran en ellas al considerarlas frías e incómodas y las personas se vestían de formas desagradables y se comportaban de forma destructiva, saliendo a las calles y también haciendo mucho ruido, esto para asustar a los espíritus; además se mantenía una fuerte luz encendida en un sólo lugar determinado en la región.

Ahora el Halloween se festeja con niños disfrazados de monstruos, brujas, vampiros, etc. que salen a la calle pidiendo dulces o como se dice en ocasiones en México, piden para su “calaverita”. Sin olvidar las calabazas decoradas, las telarañas en los hogares y los fantasmitas pegados en las paredes y ventana.

En la actualidad podemos encontrar los tradicionales altares junto con elementos de otras culturas. Incluyendo algunas mezclas tan bizarras como la que presencié en el restaurante de comida rápida Carl’s Jr., en el cual se podía encontrar una ofrenda con diferentes cajas de hamburguesas, vasos de refresco, sobres de salsa catsup y unas mexicanísimas papas a la francesa (si, como no). A fin de cuentas cada quien vive estas fechas como quiere y como sus padres le han enseñado, pero es importante que en las escuelas se les siga enseñando a los niños la forma tradicional de celebrar en México estos días, pues sería la pena dejarnos llevar por completo por la mercadotecnia de EU y darle mayor importancia al Halloween que la celebración de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos.

Ruta Urbana: Entre Fayuca, Artesanías y Ropa de Marca

Puebla, una ciudad de ángeles y de contrastes, entre zonas residenciales y populares, tianguis y plazas comerciales. La ciudad es una fusión de personas de diferentes clases sociales, educación, orígenes... Jóvenes que hablan español, inglés y en ocasiones otro idioma y que planean junto con sus amigos en que antro van a pasar el fin de semana y otros que, con mucho trabajo pueden darse a entender en español y cuya preocupación es saber si van poder a comer ese día.

Iniciamos el recorrido en el Centro Comercial J. Murad, aunque me pregunto si habrá personas que todavía lo llamen así, éste lugar mejor conocido por los poblanos como “La Fayuca” brinda diferentes servicios a las personas que deciden visitarla. Lo primero que salta a la vista es película que todavía no se estrena y que por sólo $25 puedes llevar a tu casa, con calidad DVD garantizada, como dicen los vendedores “si no le sale buena, se la cambiamos”. Pero no sólo encuentras películas en formato DVD y VCD, discos ya sea el disco pirata (o copia ilegal), compilaciones en mp3 o incluso mezclas con las canciones del momento. Necesitas un: teléfono, juegos para consola o incluso una consola, programas para computadora, calculadoras, ropa, relojes, electrodomésticos, bolsas, mochilas, perros, gorras... en fin la lista sigue y sigue, sin olvidar el pasillo con puestos de comida .Todos estos diferentes locales ofrecen sus servicios a un costo infinitamente más bajo que si fueran compradas en una tienda de productos originales. La Fayuca es un lugar que no deja de entretener cada vez a las personas que la visitan, compren o no algo, estén o no a favor de la piratería, el simple hecho de ir aunque sea a ver, escuchar y oler puede hacer que cualquiera se entretenga por un buen rato.

Otro punto que bien vale la pena mencionar es la zona de Analco, un pequeño parque que los fines de semana se viste de múltiples colores y aromas y se llena de puestos, en los cuales diferentes vendedores ofrecen sus productos a cuanta persona se les acerque. Antojitos, plantas, velas, dulces, artesanías y juguetes; todos se mezclan en éste lugar en el que, nunca falta encontrarse con alguno que otro extranjero animándose a probar una nieve de limón con chile y salsa de chamoy encima. Si alguna vez se han preguntado dónde conseguir algún artículo promocional de Coca-Cola, un tazo determinado de Sabritas o incluso si te falta alguna tarjeta de Pokémon, aquí los puedes conseguir. Aquí te puedes encontrar desde la persona de origen más humilde, hasta el “fresa” más “fresa”, todos caminando por el mismo pasillo, observando y comprando. En lo personal yo fui la persona más feliz del mundo porque mi papá me compró un llavero de un chihuahua de “The Dog”, de esos que canjeaban los de Gamesa, pero no tuve que comer galletas hasta morir y sólo costó $30.

Finalizamos en el centro Comercial Angelópolis, la plaza fresa y nice por excelencia, en ella podemos encontrar algunas de las tiendas más importantes nacionales e internacionales, claro la mayoría con unos costos, que por un simple calzón se puede llegar a pagar $200 (no exagero, dense una vuelta por el Palacio de Hierro y verán). Es en ésta plaza es dónde se encuentra mi tienda favorita en todo Puebla, la tienda de discos Mix Up, que aunque siempre me quejo por que generalmente no encuentro lo que buscaba, me resulta casi imposible salir con las manos vacías de ahí. Otras atracciones: cines, cafés, muchos restaurantes de comida rápida, videojuegos e incluso una tienda de mascotas. Aquí podrás encontrar todo lo necesario para cubrir con tus necesidades superficiales, claro si puedes pagarlas. No falta encontrarte con los chavitos con sus Nextel, la ropa al último grito de la moda y sus gorras o bolsitas marca Von Dutch.

Así como estos tres, hay muchos más lugares interesantes en la ciudad, cada uno con su propia personalidad y rasgos característicos, eso sí no hay que sorprenderse que todos tengan algo en común, nunca faltará un puesto de comida cerca para ir a abastecerse.

TV SPOT - La familia vive